
Frente a mi boca tu boca
de lenguas y sombras
y dientes
y lenguas
como manos temerarias
como clavos hambrientos.
Frente a tu boca el agua derramada
de mi garganta barroca
esculpida en carnaval de goces
de vientos
y enseñas
aleteada sin preámbulos
ni esperas.
Frente a mi boca el aullido
que invoca sobre la tierra
el sonido del silencio
y ruega -las manos juntas si es preciso-
que mis dedos se tornen caracolas
de fuego, y que mi cuerpo
expuesto y sin abrigo
levante tornados de letras.
de lenguas y sombras
y dientes
y lenguas
como manos temerarias
como clavos hambrientos.
Frente a tu boca el agua derramada
de mi garganta barroca
esculpida en carnaval de goces
de vientos
y enseñas
aleteada sin preámbulos
ni esperas.
Frente a mi boca el aullido
que invoca sobre la tierra
el sonido del silencio
y ruega -las manos juntas si es preciso-
que mis dedos se tornen caracolas
de fuego, y que mi cuerpo
expuesto y sin abrigo
levante tornados de letras.
ILUSTRACIÓN JUAN IBÁÑEZ
6 comentarios:
Yotambién quiero tornados de letras..., me ha encantado el final.
Un eso.
Qué gran poema, me ha gustado cada letra, "frente a mi boca el aullido que invoca sobre la tierra el sonido del silencio", soberbio.
Arrumacos.
Isabella, a mí también me ha encantado y mi parte favorita es: "frente a tu boca el agua derramada de mi garganta barroca esculpida en carnaval de goces".
(Entre Begoña y yo, nos agarramos las partes de las bocas).
El cuadro ilustra muy bien el carnaval de goces.
Besos mil de Renata y Raquel:)
Gracias mujeres, es un gusto que os guste.
Alfaro, escribimos lo que deseamos, ojala mis dedos tuvieran el poder purificador del fuego y mi cuerpo el de la letra, pero no siempre se da en la tecla y llega el aullido.
Besitos
Begoña, la mayoría de las veces gritamos para no oír, para acallar las voces (jajaja, pero no veo muertos. Aún no).
Besotes
Raquelle, mi tendencia a la exageración me lleva a un gusto más bien siniestro por el barroco, y de ahí mi garganta que debo controlar la mayoría de las veces para no caer en el churrigueresco, jajaja.
Hace dos días le contaba a una amiga italiana, Paola, sobre el churrigueresco. Ella es arquitecto y no conocía el estilo. Al final quedamos en apodarlo trashart. Jejeje, El churriguera debe estar pinchando muñecos con nuestros pelos.
Besazo a ambas
Telúrica es la fuerza que surge de la colisión de dos cuerpos (o bocas) que se buscan.
Buen tornado de letras, este.
Me ha gustado muchísimo este poema, Isabel. Cuando os leo, poetisas, me entran unas ganas locas de engancharme a los versos... pero se me resisten.
Publicar un comentario